Biodescodificación
Siendo persona en plenitud
La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades” (Preámbulo a la Constitución de la OMS, NYC, 1946).
El médico oncólogo germánico Ryke G. Hamer (1935–2017), por medio de las denominadas 5 leyes biológicas, dio origen a lo que él mismo denominó la Nueva Medicina Germánica (NMG).
Concretamente, haciendo pie en la NMG del Dra Hamer y a partir de las investigaciones del enfermero francés Christian Flèche, la biodescodificación se considera como un nuevo paradigma acerca de la salud responsable de la propia persona.
Así pues, la biodescodificación explora el sendero personal hacia nuestra propia plenitud utilizando principalmente el recurso de la palabra (lo mental o el plano psicológico). Posteriormente, otros autores especialistas en distintas disciplinas científicas fueron incorporando sus propias innovaciones. Al respecto, cito algunos ejemplos: el médico francés Claude Sabbah (Biología Total de los seres Vivientes), la terapeuta francesa Anne A. Schutzenberger (psicogenealogía), el psicólogo clínico francés Marc Frèchet (el Proyecto Sentido y los Ciclos Biológicos Celulares Memorizados o simplemente CBCM) entre otros autores y sus respectivos aportes.
En términos prácticos, la biodescodificación es una herramienta de autoconocimiento que aplicada nos ayuda a descubrir el origen de todas nuestras historias que subyacen e influyen actualmente en lo que se denomina Trayecto Biográfico de la Generación de los Síntomas (FBGS). Por consiguiente, siempre integral y complementaria a la medicina tradicional o alopática, la biodescodificación indaga y contempla el trasfondo generador del síntoma.
¿Cómo se originan las denominadas enfermedades? Desde la perspectiva de la biodescodificación, existen las mencionadas sintomatologías. Éstas, desde este nuevo paradigma, son una respuesta biológica adaptativa al entorno (conflicto con la realidad). Por lo tanto, las sintomatologías (o mal llamadas enfermedades) son una interpretación subjetiva, en base a experiencias previas generadoras de creencias, a un stress (conflicto emocional) y que repercute en un órgano del cuerpo (conflicto somático); ya que la persona además de que no logró gestionar una solución, tampoco expresó dicha vivencia. En esta verbalización actualizada (presente) es donde se encuentra esencialmente el campo de acción de la biodescodificación en vistas a la remisión total de los síntomas.
Descendamos a un plano más concreto. Interiormente tenemos una serie de expectativas sobre nuestro entorno (realidad) y, por otro lado, este mundo exterior se nos manifiesta a través de una serie de experiencias y algunas de estas las vivenciamos lisa y llanamente como desafíos. Cuando ambas expectativas (externas e internas) no coinciden (conflicto en la realidad), generalmente deviene en un conflicto emocional (stress o trauma) que, a su vez sí este no se resuelve, necesariamente repercutirá somáticamente (conflicto somático y/o psicológico). Muy probablemente, esto es casi inevitable. Citemos el siguiente ejemplo. El conflicto subyacente tanto a una rinitis como a un tumor en la nariz es exactamente el mismo: una separación, un rechazo o un peligro básicamente. Concretamente, son dos los factores determinantes de esta sintomatología en cuestión. Por un lado, la duración (tiempo) y, por otro lado, la intensidad (connotación) del trauma vivido, harán que tengamos una u otra de las sintomatologías antes mencionadas. No obstante, existen otras situaciones vividas provocativamente que no necesariamente se traducen en un conflicto biológico.
Hacia adelante, ¿cómo hacer para detectar nuestros síntomas y prevenir? Tenemos que aprender a desarrollar la escucha atenta de nuestro propio cuerpo (empatía) y relacionarnos de manera adecuada con él y nuestro entorno (armonía), en vistas a generar nuestra propia consciencia corporeidad.
¡Anímate a gestionar personalmente esta herramienta!
Darío Villarreal
