¿Qué es?
Es una herramienta híbrida que amalgamó varias tradiciones de sabidurías muy antiguas y diversas. Se estima que su origen data de tiempos inmemorables (2500 años a.C. aproximadamente). Se considera que, además de contener una base espiritual (a–religiosa), también está integrada por elementos de la tradición mística sufí (islam), otros del pensamiento griego clásico del s. IV a.C. (Pitágoras), del plantonismo (Eneadas de Plotino) y del cuarto camino (o cuarta vía). Básicamente, consiste en un sistema (mapa psicológico) de clasificación de los principales perfiles de personalidades que, a través del autoconocimiento personal y relacional, está en vistas a la iluminación interior y la in-habitación de la propia esencia individual (Self o Sí-Mismo).
Algunos datos históricos en nuestra contemporaneidad
Fue el psiquiatra chileno y pionero de la psicología transpersonal C. Naranjo, discípulo de F. Perls, quien le aplicó los conocimientos de la psicología moderna y resignificó con caracteres numerales el reciente contenido un tanto peyorativo asignado por su antecesor O. Ichazo. El primero lo difundió en Berkeley (California, USA), donde fue asumido por los estudiantes jesuitas Don R. Riso y R. Hudson en aquel entonces. Actualmente, muchos otros autores exploran esta herramienta de autoconocimiento aplicado a diversos ámbitos tanto individual como colectivo.
¿Cuál es su principal propósito?
El eneagrama es un camino que cuando abre su puerta en ti, nunca más se cierra. Pero su abrir es un abrir con pausa, al compás de un despertar que va develando finas capas de consciencia. Por ende, se aprende rápido y decanta lento.
Su misterio es su fuerza. No porque no pueda explicarse, sino porque, no sólo no se agota, sino que además convoca. Por ello apasiona. Su razón es su símbolo, que como diseño geométrico distribuye conocimiento tanto en lugares fijos como en circuitos que fluyen. Organiza y orienta. Es mapa y brújula tanto en la superficie como en lo profundo. Su pasión es lo que genera en la gente por su poder de convocatoria, tanto como sistema de autoconocimiento y transformación personal, organizacional y espiritual, como por su poder de reunir, vincular, compartir, generar, disfrutar, globalizar y trascender. Lo fantástico es, no sólo cómo nos movemos en él como hoja de ruta, sino cómo nos movemos por él, desde distintos lugares del mundo para compartir un lenguaje común, un lenguaje antibabel, ya que trasciende lenguas, culturas y etnias, a la vez que respeta idiosincrasias e identidades.
Su derrotero aloja y expulsa. Aloja, porque uno se encuentra profundamente descripto. Expulsa porque a la vez uno se encuentra profundamente proscripto. Encontrase, aloja. Es un modo de explicar cómo la historia plasma sus efectos y perpetúa sus respuestas. Identidad forjada de repeticiones que aseguran la familiaridad del paso que sigue. Encontrar el eneatipo es confirmar una historia de motivaciones y resoluciones. Es saber que uno es, eso que es. Sin más. ¿Sin más? El eneatipo es el punto de partida y no el de llegada. Encontrarse a la vez, expulsa. Más precisamente, es descubrir cómo uno ha sido expulsado de su totalidad para encarnar sólo una parcialidad. El desafío es la búsqueda. El desafío es integrar lo postergado, lo cegado, lo olvidado, lo aún no encarnado. El desafío es encontrar en este diamante de nueve caras desde cuál de ellas refractaremos la mejor luz. Allí estará nuestra naturaleza más propia y el tesoro para entregar al mundo.
El Eneagrama nos enseña a mirar hacia adentro, hacia atrás, hacia nuestro alrededor, hacia delante, hacia arriba y más allá.
- Al mirar hacia adentro y hacia atrás, el eneagrama nos enseña a asumir lo que encontramos en nosotros, actual e histórico.
- Al mirar alrededor, el eneagrama nos enseña que otros también tienen un adentro y un atrás, pero por otro camino. Nos enseña a reconocer semejanzas y pulir diferencias, individuales o culturales. Nos enseña que en este mundo cabemos todos y aprendemos unos de otros. Nos enseña a descubrimos y al mismo tiempo entender, aceptar y valorar a ese otro que tal vez se ubique en el punto más rechazado en nosotros mismos.
- Al mirar hacia adelante y hacia arriba el eneagrama desafía la inercia de una obsolescencia inoperante y caduca que detiene nuestra evolución como individuos y como sociedades. Nos enseña a desplegar el mejor potencial como personas y como grupos. Nos enseña a multiplicar sinergias en nuestro sistema de relaciones sean estas privadas o públicas. Sucintamente, el eneagrama integra sin diluir y separa sin exiliar.
- El eneagrama nos enseña a mirar más allá de nosotros mismos, nos lleva lejos de nuestro propio entorno y más allá del tramo de historia del cual somos protagonistas. Nos hace buscar lo mejor de nosotros mismos brindárselo al mundo y dejar esto como legado a quienes nos siguen. Nos hace también sentir parte de un todo, más allá de lo que ese todo signifique para cada uno. Y este es su aspecto espiritual. Aquello que nos trasciende cuyo alcance tendrá la medida de cómo cada cual lo signifique. Es por ello que el eneagrama es respetuoso de cómo este sentido de trascendencia se le devela a cada uno sin imponer ni credos ni creencias.
Concluyendo
Con todo, este sistema que es patrimonio espiritual de la humanidad y principalmente una herramienta de autoconocimiento es un camino que cuando abre su puerta en ti, nunca más se cierra. Así pues, cada uno se siente convocado a recorrerlo desde su propia resonancia cuando descubre que vibra en la misma frecuencia.
La implementación en nuestro espacio Fénix
La etapa diagnóstica comprende los siguientes niveles:
Nivel I: Identificación del Centro de Energía y Eneatipo [ICEE]
Introducción general a la herramienta
Nivel de autoconocimiento personal previo y expectativas de logro; movimiento corporal desde la energía de cada tipología, en vistas a identificar mi centro energético desarrollado; ejercicios grupales para la identificación de las tríadas; nueve maneras de estar en la vida, TRIE o test esencial, y el llamado de mi propia tipología; desarrollo y complementos teóricos; NER y danza desde mi centro de acción y eneatipo.
Nivel II: Identificación de la Esencia de mi Eneatipo [IEE]
Esencia vs personalidad
Teoría del iceberg; el yo esencial: pauta infantil, miedo básico, deseo básico o programa del ego [sus distorsiones] vs idealización del ego; mensaje perdido en la infancia; cultivo de la percepción consciente; aprender a observar y dejar pasar; aprender a estar presente; palancas espirituales para la percepción consciente; invitación a la abundancia por medio de la biodanza.
Nivel III: Identificación de Variantes y Dinámicas de mi Eneatipo [IVDE]
Dinámicas y variantes tipológicas
Alas de la personalidad y variantes instintivas: autoconservación, social, sexual; camino o proceso de integración y desintegración; niveles de desarrollo: estructura, amplitud de banda y centro de gravedad, estado de ánimo y nivel.
La etapa transformativa comprende el siguiente nivel:
Nivel IV: innovaciones, cambios, crecimiento y transformaciones [ICCyT]
La llamada a despertar
La regla de plomo, nivel de liberación, punto de seguridad y número de oro personal (divina proporción), en vistas a la tan ansiada in-habitación de nuestro ser.
La etapa facilitadora comprende los siguientes niveles:
Nivel V: Identificación de Otros Eneatipos [IOE]
Identificación de otras tipologías
Análisis de un film e identificación de otros eneatipos; canciograma; descripción y análisis de testimonios, desarrollo y complementos teóricos; NER, danza y celebración final.
Nivel VI: Identificación del Jesús Eneagramático [IJE]
Jesús plenitud de la humanidad
Jesús y el llamado a vivir en plenitud [cf. Jn 10, 10]; Jesús eneagramático: el pléroma de las virtudes; invitación a dejarse conducir por la Ruah
